El Círculo Ecuestre ha organizado este lunes una cena-coloquio para debatir sobre el papel fundamental que tienen las fundaciones en la sociedad. Esta ha sido la sexta edición de la serie “El Mundo Fundacional”, que se ha centrado en los retos que tiene este sector. Como en las cinco ediciones pasadas, el presidente del Círculo Ecuestre, Enrique Lacalle, ha presentado el acto, destacando la magnífica evolución del ciclo de conferencias. Como organizadora de este, la encargada de moderar la sesión ha sido la teniente de alcaldía del Ayuntamiento de Barcelona, Maria Eugenia Gay, que ha estado acompañada por Elena de Carandini, presidenta de la Fundación Comunitaria Raimat Lleida; Pilar Barceló, fundadora de la Fundació Arcadi; Salvador Alemany, presidente de la Fundació del Gran Teatre del Liceu, y Josep M. Coronas, director general de Fundació “la Caixa”. 



Antes de empezar el coloquio, Gay ha apuntado lo importante que es defender el papel de las fundaciones en la sociedad y ha destacado la ayuda que aportan a las administraciones para llegar a cubrir todas las problemáticas sociales existentes. A la vez, ha recordado que estas sesiones también tienen como objetivo ayudar a los distintos gobiernos a mejorar y hacer autocrítica para ayudar aún más a estas organizaciones.

Ya en el debate, Coronas ha expuesto el trabajo de la Fundació “la Caixa” en todos los ámbitos, pero ha puesto especial énfasis en el trabajo para impulsar al ecosistema científico en Barcelona. En este sentido, ha recordado que la Fundació “la Caixa” ha contribuido a impulsar más de 270 startups que se han traducido en más de 100 patentes. Unos datos que prevén aumentar con la inauguración completa del edificio del CaixaReasearch Institute en los próximos meses y con sus más de 22.000 m² que darán trabajo a más de 500 profesionales para investigar en el campo de la inmunología aplicable a todo tipo de enfermedades como el cáncer o el alzhéimer.

Por su parte, Alemany ha explicado el trabajo presupuestario que implica una fundación como la del Gran Teatre del Liceu, que integra hasta cuatro administraciones distintas. En este sentido, el empresario ha recordado que actualmente el 50% del presupuesto del teatro barcelonés se financia de forma interna a través de la venta de entradas, mecenazgos o patrocinios, lo que implica, ha destacado, tener que realizar un cambio de mentalidad. Concretamente, ha recordado que en los últimos años han trabajado para una mayor accesibilidad a toda la sociedad con una propuesta de cartel mucho más abierta y contemporánea que permite acercar los clásicos a un público más joven y diverso. “Nos está sirviendo para cultivar un plantel de generaciones futuras en el Liceu”, ha asegurado Alemany.

Por su parte, De Carandini ha defendido que de cara al futuro hace falta luchar por las alianzas en el territorio, como hace ya en la Fundació comunitaria Raimat Lleida. Concretamente, De Carandini ha destacado la importancia de aliarse con varios actores para llevar a cabo los proyectos que de verdad pueden impactar en un territorio concreto y la necesidad de fijar unos parámetros claros, -tanto cuantitativos como cualitativos- para poder medir el impacto real en la sociedad.

A su vez, Barceló ha lamentado que a las fundaciones pequeñas y dedicadas a la investigación de enfermedades minoritarias y raras muchas veces les cuesta acceder a financiación pública. A pesar de esto, ha recordado que en Europa un total de 32 millones de personas padecen una enfermedad de este tipo y ha animado a los presentes a ser más conscientes y apoyar más estas causas, por pequeñas que puedan parecer en un inicio. En este sentido, ha explicado que ahora mismo la Fundació Arcadi está trabajando tanto con Vall d’Hebron como con el hospital Trueta de Girona para tener unidades de referencia en la investigación y tratamiento de la fibrosis quística.




El coloquio ha acabado con una llamada conjunta de los ponentes a mantener las fundaciones para que puedan seguir trabajando para mejorar la sociedad y la redistribución de la riqueza.