El Círculo Ecuestre ha celebrado un desayuno-coloquio con la participación de Xavier Marcet, presidente de Lead To Change y del Patronato de EUNCET. El acto ha sido presentado por Tirso Gracia, miembro de la Junta de Gobierno del Círculo Ecuestre, y conducido por Silvia Agenjo, consejera de Cacaolat y socia del Círculo Ecuestre.
Durante su intervención, Xavier Marcet ha planteado una reflexión estratégica sobre el impacto real de la inteligencia artificial en la dirección de empresas, estructurando su análisis en torno a tres grandes planos: el económico, el directivo-social y el humanista.

En el plano económico, el experto ha explicado que la inteligencia artificial se encuentra todavía en una fase intermedia de desarrollo e integración en las organizaciones. Ha diferenciado entre IA analítica, generativa y la futura IA de agentes, y ha subrayado que el verdadero reto no es tecnológico, sino estratégico: decidir con criterio qué decisiones deben seguir en manos de las personas y cuáles pueden delegarse en las máquinas.
Xavier Marcet ha recordado que las empresas no viven de la tecnología, sino de sus clientes, y ha advertido de que, a medida que la IA se democratiza, la diferenciación desaparece si no existe un posicionamiento propio, reduciendo la competencia al precio. En el caso de pymes y despachos profesionales, el experto ha recomendado invertir con prudencia y preguntarse cómo cambiarán los clientes con la IA antes de realizar grandes apuestas tecnológicas.
Desde la perspectiva directiva, Xavier Marcet ha afirmado durante el coloquio que la IA no ha venido para que los directivos piensen menos, sino para que piensen más y mejor. Además, ha defendido la importancia de la duda, la capacidad de síntesis y la toma de decisiones en contextos de incertidumbre en el liderazgo corporativo. Por otro lado, también ha expresado su preocupación por el impacto en el talento joven, alertando del riesgo de reducir espacios de aprendizaje si determinadas funciones de se automatizan con esta tecnología innovadora.
En el ámbito geopolítico, el presidente de Lead To Change y del Patronato de EUNCET ha reivindicado el papel de Europa, reconociendo sus debilidades en competitividad, pero defendiendo la necesidad de preservar un modelo empresarial basado en el equilibrio, los límites y una concepción humanista.

Finalmente, ha propuesto como eje para el futuro empresarial un triángulo formado por competitividad, bondad y belleza. Asimismo, ha sostenido que la empresa debe generar beneficios para sobrevivir, pero no a cualquier precio: la bondad, entendida como ética práctica y coherencia, es clave para construir organizaciones sólidas. La belleza, por su parte, representa el legado que perdura más allá de los resultados inmediatos. El encuentro en el Círculo Ecuestre ha concluido con una llamada a mantener la esencia fundacional de las organizaciones y, al mismo tiempo, adaptarse con inteligencia a un entorno marcado por la transformación tecnológica.