Juan Villalonga, empresario y expresidente de Telefónica, ha protagonizado en el Círculo Ecuestre un coloquio centrado en el impacto actual y futuro de la inteligencia artificial, sus implicaciones económicas y el papel que España puede desempeñar en esta nueva etapa tecnológica. El acto, enmarcado en el ciclo Agendas Cruzadas: Madrid – Barcelona, ha contado con la presentación inicial del presidente del Círculo Ecuestre, Enrique Lacalle, y moderado por el periodista de La Vanguardia, Francesc Bracero.
Villalonga ha subrayado que la expansión de la inteligencia artificial depende de una disponibilidad energética que hoy Europa no tiene. Ha explicado que la potencia eléctrica necesaria para alojar los centros de datos de próxima generación es muy superior a la actual, y que para alcanzarla será necesario recurrir a un mix que incluya energías renovables, turbinas de gas (cuyo uso está creciendo globalmente) y también “mini centrales nucleares”, una alternativa que ha considerado realista mientras las renovables no generen suficiente capacidad.
En este sentido, Villalonga ha asegurado que países como China "ya producen más de 150 gigavatios solo mediante energía hidroeléctrica", mientras que Europa se encuentra lejos de poder sostener la demanda proyectada por los grandes modelos de IA.
En el plano geopolítico, Villalonga ha expuesto que, en un contexto donde Estados Unidos y China controlan más del 80% de los servidores del mundo, Europa se arriesga a quedar fuera si no actúa con rapidez en energía, talento e infraestructuras. En esta línea, ha recalcado que, en el escenario actual, es más estratégico para un país disponer de relaciones institucionales sólidas con los grandes fabricantes tecnológicos que con determinados estados europeos, puesto que el futuro industrial dependerá en gran medida de su capacidad para atraer centros de datos y nuevos hubs de innovación.

Aterrizando esta reflexión en el plano económico e industrial español, el expresidente de Telefónica ha asegurado que España necesita una estrategia activa para atraer a los grandes actores globales de la IA —empresas como Apple, Microsoft, Google, Amazon o Nvidia— del mismo modo que en su día se impulsaron proyectos industriales como SEAT en Barcelona o Mercedes en Vitoria. Según ha destacado, estas compañías concentran un poder económico y político sin precedentes y disponen de la capacidad financiera necesaria para acometer inversiones masivas en infraestructuras digitales. En este sentido, Villalonga ha insistido en que las administraciones públicas deben acercarse de forma proactiva a estas empresas para favorecer que establezcan en España sus centros de datos, una implantación que permitiría generar empleo cualificado y nuevos polos industriales.
El futuro de la inteligencia artificial: hacia la AGI, la superinteligencia y el debate sobre la conciencia
Villalonga ha presentado ante el público asistente en la sala una línea de tiempo para explicar la evolución prevista de la tecnología. Ha señalado que actualmente "nos encontramos en la etapa de la inteligencia artificial capaz de ejecutar tareas concretas de forma autónoma", pero que en un plazo de entre tres y cinco años se alcanzará la llamada Inteligencia Artificial General (AGI), con sistemas capaces de replicar el sistema cognitivo humano.

Según el análisis expuesto, el siguiente estadio sería la denominada 'superinteligencia', donde las máquinas podrían superar colectivamente la capacidad intelectual acumulada de la humanidad. En este escenario, mencionaba Villalonga, "investigadores de referencia ya debaten sobre cuestiones como la eventual emergencia de conciencia artificial o la posibilidad de tratar la muerte como una enfermedad, gracias a avances biomédicos potenciados por la IA". Finalmente, el ponente ha alertado sobre la amenaza creciente en materia de ciberseguridad, destacando que la aparición de máquinas capaces de realizar ataques multiplica el riesgo frente a los hackers tradicionales.