El Círculo Ecuestre ha organizado este martes un coloquio para debatir sobre el recorrido y evolución de la cultura gastronómica catalana a lo largo de casi un siglo. El acto ha contado con la presencia del presidente de la Academia Catalana de Gastronomía y Nutrición (ACGN), Joan Font, y ha sido presentado por el miembro de la junta de Gobierno del Círculo Ecuestre, Ramon Agenjo, bajo la moderación del periodista y exdirector de La Vanguardia, Màrius Carol.

Durante la conversación, Font ha explicado y detallado cómo Cataluña ha pasado, en menos de un siglo, de una situación marcada por el hambre, la miseria y el racionamiento a convertirse en una de las grandes potencias gastronómicas mundiales. “Esta evolución se resume en la idea de la ‘gastronomía imposible’. Una expresión que primero significaba la imposibilidad de disfrutar de la comida más allá de la supervivencia y que hoy hace referencia a una cocina tan extraordinaria que hace apenas unas décadas habría parecido inimaginable.”




En este sentido, el presidente de la Academia ha destacado que uno de los momentos clave de esta transformación gastronómica fue la apertura del Motel Empordà, en 1961. De hecho, Font ha asegurado que este establecimiento ubicado en Figueres se puede considerar como el “big bang” de la gastronomía catalana moderna, ya que supo reinterpretar la cocina tradicional y humilde característica de Cataluña con una mirada nueva, convirtiendo recetas nacidas de la necesidad en platos sofisticados y modernos.

Otro de los grandes momentos de la cocina catalana de este último siglo que ha destacado el académico ha sido “la gran explosión” que se produjo durante los años ochenta y noventa del siglo pasado, liderada por Ferran Adrià y el equipo de El Bulli. “Su innovación y creatividad situaron Cataluña en el centro de la cocina mundial y abrieron el camino a una generación excepcional de cocineros y restaurantes”, ha asegurado Font durante la conversación. A partir de aquel momento, ha insistido, la gastronomía catalana se ha consolidado como una combinación única de tradición, modernidad, talento y producto de calidad.




El coloquio ha terminado con una idea clara: a pesar de las dificultades recientes como la pandemia, la cocina catalana ha mantenido su fuerza y capacidad de renovación. “Hoy Cataluña dispone de un ecosistema gastronómico extraordinario, construido gracias al trabajo conjunto de campesinos, pescadores, ganaderos, mercados y cocineros. Una realidad que hace apenas unas décadas habría parecido, sencillamente, imposible”, ha cerrado Font, que ha añadido que la gastronomía catalana ya no es la de la carencia y la necesidad, sino la de una excelencia culinaria que hace solo unas décadas habría parecido del todo inimaginable.