El Círculo Ecuestre ha acogido este martes la conferencia El futuro es cuántico: la disrupción que viene tras la IA y su impacto en la economía, una sesión dedicada a explorar el potencial de la computación cuántica como próxima gran revolución tecnológica, llamada a transformar sectores como la ciberseguridad, la industria farmacéutica, las finanzas, la logística, la energía o la inteligencia artificial.

El acto ha contado con la participación de Víctor Canivell, presidente y cofundador de Qilimanjaro Quantum Tech, una de las compañías europeas de referencia en el desarrollo de computación cuántica. La sesión ha sido presentada por Tirso Gracia, miembro de la Junta de Gobierno del Círculo Ecuestre, quien ha introducido el encuentro señalando que esta tecnología está llamada a resolver “problemas matemáticos extremadamente complejos” que hoy resultan inabordables para los ordenadores tradicionales.




Durante su intervención, Canivell ha explicado que la principal promesa de esta tecnología reside en su capacidad para “hacer cosas que hoy son imposibles”. Entre los ejemplos más relevantes, ha señalado su impacto en la ciberseguridad, ya que en el futuro podría llegar a romper los sistemas criptográficos actuales, lo que hace imprescindible avanzar hacia la criptografía postcuántica.

El ponente también ha abordado el papel de la computación cuántica en el estudio de materiales y moléculas, con aplicaciones directas en ámbitos como la química, la farmacéutica, la automoción eléctrica o el desarrollo de baterías más eficientes. En este sentido, ha defendido que la computación cuántica “no servirá para hacerlo todo mejor”, sino para resolver determinados cálculos especialmente complejos y de gran interés económico.

La conferencia en el club barcelonés ha servido además para reflexionar sobre la relación entre computación cuántica e inteligencia artificial. Canivell ha apuntado que los centros de datos del futuro serán híbridos, al combinar sistemas convencionales con sistemas cuánticos capaces de abordar ciertos cálculos de forma mucho más eficiente y con menor consumo energético.




Canivell ha puesto en valor el papel de Barcelona como posible polo europeo de referencia en tecnologías cuánticas, gracias a su red de centros de investigación, universidades, talento científico e infraestructuras como el Barcelona Supercomputing Center, el Institut de Ciències Fotòniques o el sincrotrón ALBA. “Barcelona tiene una base científica y tecnológica muy importante para convertirse en un centro clave de esta nueva industria”, ha afirmado.

En relación con Qilimanjaro Quantum Tech, Canivell ha explicado que la compañía trabaja desde Barcelona en una arquitectura propia de computación cuántica orientada, entre otros ámbitos, a problemas de optimización.

El encuentro ha concluido con un repaso a cuestiones como el talento, la colaboración entre universidad y empresa, la necesidad de fabricar tecnología propia en Europa y la oportunidad de que Barcelona lidere una nueva etapa industrial vinculada a la computación cuántica.