El Círculo Ecuestre ha organizado este miércoles un desayuno-coloquio junto a Georgetown Club of Spain para debatir sobre el papel de la ciudad de Barcelona en la era de la globalización. El acto ha contado con la presencia de la teniente de alcaldía del Ayuntamiento de Barcelona, María Eugènia Gay, y Nina Khalatyan, presidenta de World in Progress (WIP) –la comunidad de pensamiento global impulsada por PRISA–. La sesión ha sido presentada por Martín Navaz, miembro de la junta del Círculo Ecuestre, y el presidente de Georgetown Club of Spain, el club de alumni de la universidad norteamericana, Rubén López.
Durante la conversación, Gay y Khalatyan han abordado principalmente cómo desde el Ayuntamiento quieren y trabajan para que Barcelona sea “un referente del progreso internacional”. Asimismo, Gay ha destacado en distintas ocasiones que el mundo no avanzará si no es a través del diálogo entre todos los actores, especialmente entre las ciudades. A su vez, la teniente de alcaldía ha señalado el acceso a la vivienda, la lucha contra el cambio climático, la transformación digital y la búsqueda de la paz como las claves para el progreso de la ciudad.
En materia de vivienda, Gay ha lamentado el pobre parque público del que se dispone actualmente, aunque ha recordado que el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, lo ha tomado como una de las prioridades del mandato actual, con una inversión total de 240 millones de euros. También ha subrayado que otra medida para aumentar la oferta en la ciudad es la revocación de las licencias para pisos turísticos, que aportarán 10.000 unidades más al mercado.

En cuanto al cambio climático, la concejal ha expuesto que el consistorio tiene previsto invertir 1.800 millones de euros para convertir la ciudad en una referencia de sostenibilidad a través de políticas como la ampliación de carriles bici, las peatonalizaciones o el aprovechamiento del agua pluvial, como contempla el Plan Clima. A la vez ha añadido que gracias a la recaudación de la tasa turística se han podido invertir más de 100 millones de euros que han servido para climatizar las escuelas de la ciudad.
Uno de los puntos destacados del diálogo ha sido la defensa de los derechos humanos y especialmente la consecución de la paz mundial. Asimismo, Gay ha defendido que las ciudades “debemos erigirnos como defensoras de los derechos humanos y ser capaces de decir basta”.
Por ello, la regidora ha insistido en reencontrar la senda del diálogo y la cultura de la paz, recordando que en muchas etapas de la historia reciente los distintos líderes políticos han sido capaces de llegar a grandes acuerdos, como la Constitución española o la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En esta línea, ha rechazado frontalmente las inversiones en armamento y ha defendido “invertir en paz, convivencia y cohesión social para luchar contra las desigualdades”. Además, ha destacado que el Ayuntamiento ha impulsado el Premio Barcelona Internacional por la Paz, dotado con 300.000 euros, que se ha convertido en “el segundo más dotado del mundo tras el Premio Nobel”.