El Círculo Ecuestre ha acogido la presentación del libro El Pan Compartido, obra del Padre Parladé, que ha narrado las experiencias de un joven misionero cuya vida ha cambiado para siempre en Sudán, y con ella la de miles de personas. La obra ha reflejado un testimonio de fe, entrega y compromiso que ha dado origen en 2005 a la ONG católica Amsudán, dedicada a mejorar la vida de comunidades vulnerables en África.

El acto ha sido presentado por Enrique Lacalle, presidente del Círculo Ecuestre, quien ha destacado el valor del libro como reflejo de la fuerza transformadora de la solidaridad y el compromiso en entornos complejos. “Cuando alguien decide actuar, el impacto puede llegar mucho más lejos de lo que imaginamos”, subrayó.




Durante la sesión, María Güell, Delegada de Amsudán en Cataluña, patrona de la Fundación Güell, miembro de la Junta de Amigos de los Museos de Cataluña y embajadora de la Michelangelo Foundation en Cataluña, ha introducido a los otros participantes y ha presentado un vídeo en el que el Padre Parladé ha relatado su experiencia en Sudán: desde sus primeros días aprendiendo de las comunidades locales hasta la creación de escuelas gestionadas por los propios poblados. Entre los valores que ha transmitido, ha resaltado la importancia del perdón, la amistad y la entrega personal como base para el cambio social.

Santiago Tarín, periodista y escritor, ha ofrecido un contexto sobre la situación en Sudán, haciendo hincapié en los conflictos olvidados por los medios, la magnitud de la crisis humanitaria y los retos de miles de desplazados y personas en riesgo de hambruna, además de los problemas de violencia sexual y niños soldados. “Son países con recursos, pero poblaciones sin futuro”, ha subrayado, destacando la necesidad de visibilizar estas realidades y apoyar iniciativas como la de Amsudán.

Juan de Orbaneja, presidente de Amsudán, ha explicado la labor de la ONG 20 años después de aquel primer viaje: desde la construcción de escuelas primarias y secundarias hasta la formación universitaria de jóvenes, siempre con el objetivo de que puedan contribuir al desarrollo de su país. También ha destacado la dificultad de llevar ayuda a zonas remotas, la importancia de garantizar la seguridad de los voluntarios y de filtrar los recursos para que lleguen realmente a quienes los necesitan.




El acto ha concluido con la lectura de un fragmento del libro que ha reflejado el espíritu del Padre Parladé: “De todo lo que hayamos poseído, lo único que va a quedar es lo que hayamos sabido dar. Hacer el bien es lo único que nos conduce a la plenitud, a la felicidad”.